sábado, 4 de julio de 2009

noche de São João


Nuestra Señora de las Mercedes, São João del Rey (Portugal)


noite de São João

Noite de São João para além do muro do meu quintal.
Do lado de cá, eu sem noite de São João.
Porque há São João onde o festejam.
Para mim há uma sombra de luz de fogueiras na noite,
Um ruído de gargalhadas, os baques dos saltos.
E um grito casual de quem não sabe que eu existo

Fernando Pessoa
(Portugal)

Noche de São Juan más allá del muro de mi quinta.
De éste lado, yo sin noche de São Juan.
Porque hay São Juan donde lo festejan.
Para mí hay una sombra de luz de hogueras en la noche,
Un ruido de risas, el sonido sordo de los saltos.
Y un ruido casual de quien no sabe que yo existo.

viernes, 3 de julio de 2009

lo que escucho


Youn Sun Nah - Voyage

(pavada de disco, ella es koreana, sus músicos: extraterrestres, como mínimo)

Huong Thanh & Nguyen Le - Moon And Wind
Huong Thanh & Nguyen Le - Dragonfly
Huong Thanh & Nguyen Le - Fragile_beauty

Houng y Nguyen (cantante, guitarrista, respectivamente) son vietnamitas, ella canta Cai Luang, música tradicional de Vietnam, pavada de discos, sobre todo Moon And Wind, y no tengo idea el porqué.

Paul Motian & The Electric Bebop Band - Holiday For Strings
blablabla, animales, y Ben Monder en guitarra.

Ennio Morricone - Cinema Paradiso Score

Thomas Feiner & Anywhen - The Opiates – Revised

varios de Tim Bowness, o No Man, Centrozoon también

todos bajo el ala sagrada del más oscuro de los ángeles, David Sylvian

me importa un pito, no sé

No sé, me importa un pito que las mujeres
tengan los senos como magnolias o como pasas de higo;
un cutis de durazno o de papel de lija.
Le doy una importancia igual a cero,
al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco
o con un aliento insecticida.
Soy perfectamente capaz de sorportarles
una nariz que sacaría el primer premio
en una exposición de zanahorias;
¡pero eso sí! -y en esto soy irreductible- no les perdono,
bajo ningún pretexto, que no sepan volar.
Si no saben volar ¡pierden el tiempo las que pretendan seducirme!
Ésta fue -y no otra- la razón de que me enamorase,
tan locamente, de María Luisa.
¿Qué me importaban sus labios por entregas y sus encelos sulfurosos?
¿Qué me importaban sus extremidades de palmípedo
y sus miradas de pronóstico reservado?
¡María Luisa era una verdadera pluma!
Desde el amanecer volaba del dormitorio a la cocina,
volaba del comedor a la despensa.
Volando me preparaba el baño, la camisa.
Volando realizaba sus compras, sus quehaceres...
¡Con qué impaciencia yo esperaba que volviese, volando,
de algún paseo por los alrededores!
Allí lejos, perdido entre las nubes, un puntito rosado.
"¡María Luisa! ¡María Luisa!"... y a los pocos segundos,
ya me abrazaba con sus piernas de pluma,
para llevarme, volando, a cualquier parte.
Durante kilómetros de silencio planeábamos una caricia
que nos aproximaba al paraíso;
durante horas enteras nos anidábamos en una nube,
como dos ángeles, y de repente,
en tirabuzón, en hoja muerta,
el aterrizaje forzoso de un espasmo.
¡Qué delicia la de tener una mujer tan ligera...,
aunque nos haga ver, de vez en cuando, las estrellas!
¡Que voluptuosidad la de pasarse los días entre las nubes...
la de pasarse las noches de un solo vuelo!
Después de conocer una mujer etérea,
¿puede brindarnos alguna clase de atractivos una mujer terrestre?
¿Verdad que no hay diferencia sustancial
entre vivir con una vaca o con una mujer
que tenga las nalgas a setenta y ocho centímetros del suelo?
Yo, por lo menos, soy incapaz de comprender
la seducción de una mujer pedestre,
y por más empeño que ponga en concebirlo,
no me es posible ni tan siquiera imaginar
que pueda hacerse el amor más que volando.

Oliverio Griondo
Espantapájaros (1932)

el arte (no) nos hace mejores

(...)

Uno de los tópicos de nuestra cultura es que la música y, por extensión, el arte nos hace mejores. Pero este lugar común es difícil de probar. La belleza no posee una correspondencia moral; el goce estético no adjudica ropajes éticos; las obras de arte no se compadecen de la bondad de sus fruidores. Lo cierto es que, nos guste o no, se puede gozar de Proust y tener el corazón de un Pinochet. Céline, que fue un gigante de la literatura, uno de los mayores talentos de todos los tiempos, fue también un hijo de puta sin paliativos. O, dicho de otro modo, un pueblo ágrafo, sin literatura, puede ser infinitamente más moral que una sociedad con millones de lectores del Quijote. Quizás, como al Dreyman de La vida de los otros, nos aterra pensar que el arte carece de una dimensión salvífica, que al escuchar a Stravinski la maldad pueda permanecer indemne. Pero algo me dice que, de existir, ese infierno urdido por las religiones sería un lugar lleno de bibliotecas.

(...)

fragmento de entrevista a Ricardo Menéndez Salmón

revelaciones

(...) Hay varias maneras de matar indios: desde la más simple que es la bala de un trabuco, hasta los métodos más sofisticados, como la interferencia masiva en la cultura del indio por medio de la catequesis religiosa que les prohíbe la preservación de su cultura primitiva, lo cual fatalmente redunda en sacrificio del nativo. O se mata al indio también arrebatándole la tierra, a la cual está telúricamente unido (...)
Clarice Lispector
de La matanza de seres humanos: Los indios.
18 de mayo de 1967
del libro Revelación de un mundo.


viernes, 12 de junio de 2009

estilo > trama

"El estilo avanza dando triunfales zancadas, la trama camina detrás arrastrando los pies"

John Balville